Recomendaciones | Las personas con un coeficiente intelectual alto son más propensas a disfrutar del humor negro

Enviado por Humor Sapiens el Mié, 04/11/2026 - 16:48
Recomendaciones | Las personas con un coeficiente intelectual alto son más propensas a disfrutar del humor negro

Reírse de una situación relacionada con la muerte, una enfermedad o una tragedia puede resultar incómodo para algunas personas. Otras encuentran divertidos estos comentarios sin que necesariamente exista una intención de burlarse del sufrimiento ajeno.

La psicología estudia cómo se interpreta este tipo de humor y qué capacidades intervienen en su comprensión. Una investigación publicada en 2017 encontró que las personas con mayores habilidades cognitivas podían mostrar una mejor comprensión y apreciación del humor negro, aunque esta relación no constituye una regla universal.

Qué es el humor negro y por qué algunas personas lo disfrutan

El humor negro utiliza situaciones relacionadas con experiencias dolorosas, temas socialmente delicados o acontecimientos que normalmente provocan preocupación.

Su efecto depende de presentar esas circunstancias desde una perspectiva inesperada, capaz de generar una reacción humorística. Para algunas personas, este contraste resulta divertido porque rompe con las expectativas habituales. Otras pueden experimentar incomodidad o rechazo, especialmente cuando el contenido se relaciona con experiencias personales.

La interpretación depende tanto del mensaje como del contexto en que aparece.

Qué relación existe entre el humor negro y la inteligencia

En 2017, la investigadora Ulrike Willinger y sus colaboradores publicaron un estudio en la revista científica Cognitive Processing sobre las exigencias cognitivas y emocionales del humor negro.

El trabajo incluyó a 156 adultos, quienes realizaron pruebas de inteligencia verbal y no verbal, además de responder cuestionarios sobre agresividad y estado de ánimo. Los participantes también evaluaron distintas viñetas humorísticas relacionadas con situaciones delicadas.

Los investigadores identificaron un grupo con mayores puntuaciones cognitivas y una mejor comprensión y apreciación del humor negro.

Sin embargo, el estudio fue observacional y no permite afirmar que una inteligencia elevada provoque necesariamente esta preferencia.

Por qué comprender estos chistes puede exigir mayores habilidades cognitivas

Muchos chistes funcionan mediante una contradicción entre lo que una persona espera escuchar y el desenlace que finalmente aparece. El investigador Thomas Schultz estudió el papel de estas incongruencias en la comprensión del humor.

Para interpretar correctamente una broma, el cerebro debe reconocer la situación inicial y encontrar una explicación para el cambio inesperado.

En el humor negro, este proceso puede incorporar una dificultad adicional: interpretar contenidos emocionalmente sensibles desde una perspectiva humorística. Por eso, comprender un chiste y encontrarlo gracioso son procesos diferentes. Una persona puede reconocer perfectamente la intención humorística y decidir que el comentario no le resulta divertido.

Qué encontraron los investigadores sobre el estado de ánimo y la agresividad

Uno de los resultados más interesantes del estudio de Willinger fue la relación entre el humor negro y determinadas características emocionales. Dentro de la muestra, el grupo que mostró mayor comprensión y apreciación de estas bromas también presentó menores niveles de agresividad y alteraciones del estado de ánimo.

Estos resultados contradicen la idea de que disfrutar del humor negro implica necesariamente tener una personalidad agresiva o experimentar emociones negativas.

Sin embargo, las asociaciones observadas no permiten concluir que quienes prefieren este humor sean emocionalmente más estables en todas las situaciones.

Por qué disfrutar del humor negro no significa tener menos empatía

Reírse de una broma sobre una situación delicada no equivale necesariamente a mostrar indiferencia frente al sufrimiento de otras personas. La reacción puede depender de la intención percibida, la relación con quien cuenta el chiste y las circunstancias en que aparece.

Los investigadores Peter McGraw y Caleb Warren desarrollaron la teoría de la violación benigna, según la cual algunas situaciones resultan graciosas cuando combinan una transgresión con una percepción de que esta no representa una amenaza importante.

No obstante, el estudio de Willinger no evaluó directamente la empatía, por lo que sus resultados no permiten establecer conclusiones definitivas sobre esa capacidad.

Qué factores influyen en que una persona encuentre gracioso un chiste

La edad, las experiencias personales, las normas culturales y el contexto social pueden modificar la manera en que se interpreta el humor. Una broma que provoca risa entre amigos puede resultar ofensiva cuando aparece frente a personas que atravesaron una experiencia dolorosa relacionada con su contenido.

También influye la diferencia entre comprender la intención humorística y compartirla.

(Fuente: clarin.com / 

 

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