Resumen La innovación en metodologías docentes es un reto para los maestros q,ue deseen mejorar sus resultados. La Universidad, a este respecto, suele impulsar áreas de innovación docente para estimular el desempeño de los profesores mediante acciones formativas de diversas temáticas. Algunas de ellas son la utilización de nuevas tecnologías o el desarrollo de la inteligencia emocional para favorecer los resultados académicos. Con proximidad a esta última orientación, asociada a una mayor cercanía en la relación profesor-alumno, el estudio persigue aportar claves q,ue, según los alumnos, estimulan la adecuada utilización del humor en el aula. Con esta meta se ha realizado una revisión teórica de contribuciones científicas q,ue arrojen hallazgos al respecto. Posteriormente, se han desarrollado entrevistas en profundidad a estudiantes universitarios del ámbito de la comunicación con objeto de verificar, a juicio de los alumnos, qué funciona y qué no cuando se enseña con humor. Los alumnos han realizado interesantes aportaciones sobre la utilización del humor como metodología de enseñanza-aprendizaje, modificaciones en las instituciones educativas para favorecer este tipo de actuaciones y los rasgos de los profesores que favorecen la utilización eficaz del humor.
Palabras clave Metodologías docentes, Humor, Publicidad, Universidad
1. INTRODUCCIÓN La sociedad actual está en constante cambio en todos los ámbitos. La educación lo hace más despacio pero trata de no quedarse retrasada. Por este motivo hoy en día es fácil q_ue se escuche hablar de multitud de nuevas metodologías como las basadas en proyectos, la cooperación, las nuevas tecnologías, las emociones, la Gamificación, Flipped Classroom o Design Thinking entre otras.
Este tipo de innovaciones están en consonancia con las necesidades del nuevo aprendizaje que, ademas de ser divertido y atractivo,, ha de considerar las destrezas emocionales, actitudes positivas y competencias psicológicas favorables tanto del equipo docente como del alumnado (Longrworth, 2005)
En este marco figura el humor que hasta tiempos recientes no ha tenido presencia en el ambiente académico español (Arroyo, 1999). De todos modos se trata de un recurso poco investigado empíricamente para evaluar su adecuada eficacia en el aula (Jaúregui y Fernández, 2009) aunque se considere por algunos autores positivo y beneficioso (Fernández, 2008; Fernández, 2012, 2016; García, 2006; Tamblyn, 2006).
Los frenos vinculados con su estudio en buena medida podrían estar asociados a que se contemple como un síntoma de inmadurez, una manera de perder el tiempo y una ausencia de formalidad y eficacia (Fernández, 2008). Connotaciones negativas que también se aprecian en un factor vinculado como la risa, concebido antiguamente como algo que aleja de la verdad y nos induce a la equivocación (González, 2009).
No obstante existen numerosas corrientes pedagógicas que en las últimas décadas han fomentado el humor, la diversión y la risa en la labor docente como aliadas, argumentando que no hace falta ser solemne para ser serio en este ámbito profesional (Fernández y Francia, 1995; Tamblyn, 2006; Fernández, 2008). A priori parece un planteamiento coherente ya que una clase en la que abunda la risa y las emociones positivas es un lugar en el que apetece estar, aprender y prestar atención, o, en el caso del profesor, trabajar y enseñar (Fernández, 2008). Desde este prisma hay autores que han llegado a afirmar que el humor, junto con el juego, debería formar parte integral de cualquier metodología educativa (Jaúregui y Fernández, 2009). No en vano se ha concebido como un paradigma de aprendizaje asociativo (Ziv, 1989).
2. MARCO TEÓRICO
2.1. Sobre el humor
Existes tres aproximaciones o enfoques sobre el humor. El primero se articula sobre la idea de que la experiencia humorística surge como manifestación de un sentimiento de superioridad (teorías de la superioridad). El segundo pivota sobre una comprensión del humor como efecto de una descarga de un exceso de energía física que proporciona placer (teorías de la descarga o alivio). El tercero declara que el humor se basa en el descubrimiento de una realidad o pensamiento que resulta incongruente con lo que se espera (teorías de la incongruencia) (Torres, 1999; Pirowicz, 2011).
Aunque se trata de un término con diversas acepciones en el lenguaje cotidiano podemos definirlo como una capacidad o estado que facilita que un estímulo (una broma, un chiste, etc.) pueda provocar la risa en una persona (Navarro y Hornaza, 2002).
Esta concepción del humor, siguiendo a Carbelo (2006), se articula como un equilibrio dinámico entre lo que sucede y la forma de interpretarlo, e incluye tres elementos. Por un lado la percepción de la situación por parte de una persona, por otro la interpretación de lo percibido y, finalmente, una respuesta, en este caso divertida, que capacita al ser humano para ser más hábil en adaptarse a lo que le sucede de un modo simpático y alegre. Kant (cit. por Guitart, 2007) apunta una curiosa cualidad de lo cómico: que no se nos puede engañar más que por un instante antes de que surja el entendimiento tras el desconcierto. También destacable al respecto es que se trate de un aspecto universal en la especie humana que, por tanto, ocurre en todas las culturas y prácticamente en todas las personas (Martin, 2008). Además de que sea un fenómeno eminentemente social (Martineau, 1972).
Un concepto próximo pero diferente del anterior es el "sentido del humor", que puede definirse como "un conjunto de habilidades y tendencias relacionadas con el humor" como son ciertas habilidades (detectar, crear y compartir el humor), rasgos de la personalidad (tendencias como reír mucho o a bromear frecuentemente) o determinados estilos de comportamiento humorístico (como la capacidad de tomarse los problemas a la ligera o de reírse de uno mismo) (Jaúregui y Fernández, 2009). Involucra todo aquello que la persona hace y dice que es percibido de forma cómica y tiende a hacer reír (Martín, 2008).
Se han señalado cuatro estilos humorísticos, con evidencia sólida en diversas investigaciones (Cassaretto y Martínez, 2009), para este rasgo multidimensional de la personalidad: dos positivos y dos negativos.
Los positivos son el humor afiliativo (presente cuando se bromea para hacer reír a los demás con objeto de promover las relaciones interpersonales o reducir la posible tensión) y el humor auto-afirmante (se da cuando se emplea el humor como un mecanismo de regulación emocional para reírse de las incongruencias de la vida o mantener una perspectiva humorística incluso ante las adversidades desde un prisma realista y sin dañare ni a uno mismo ni a los demás). Los estilos negativos son el humor agresivo
(cuando se sobresale a expensas de la relación con otros usando el sarcasmo, molestándoles o se utiliza el humor para criticar o manipular a los demás) y el humor autodescalificador (el que se produce cuando uno utiliza términos despectivos contra sí mismo o a través de un humor cínico que persigue estimular las relaciones personales pero a costa de la propia persona) (Martín, 2008).
2.2. Efectos del humor
El estudio del sentido del humor ha adquirido mucha relevancia debido a su relación con mayores niveles de salud en general (Panish, 2002).
Entre otros muchos beneficios el humor eleva la autoestima (Tamblyn, 2006; Fredrickson y Joiner, 2002), favorece las relaciones y la afectividad (Tamblyn, 2006) y estimula la longevidad (Roeckelein, 2002).
Además permite que el tiempo pase de forma más agradable y con mayor rapidez a la vez que refuerza la presencia en el aquí y en el ahora (Tamblyn, 2006).
También se ha indicado que reduce el estrés y favorece que se experimente menos ira, tristeza y ansiedad (Martin, 2008). Además reduce la conciencia de angustia (Seligman, 1998).
Por contra también presenta riesgos. Para algunas personas siempre resulta negativo y contraproducente (Alemany y Cabestrero, 2008; Fernández, 2008). También se han desarrollado estudios que no han mostrado evidencia entre el sentido del humor y la salud física o el bienestar en el trabajo. En este sentido se ha registrado un mayor nivel de humor en personas con incrementos en los indices de masa corporal, en el consumo de tabaco y en el riesgo a enfermedad cardiovascular (Kerkkanen, Kuiper y Martin, 2004).
2.3. Investigaciones sobre la aplicación del humor en la docencia
Las investigaciones revisadas sugieren que los estudiantes prefieren ir a clase con profesores divertidos ya que la utilización del humor en el aula mejora la evaluación de los profesores (Weems, 2015). La aplicación de este recurso no solo ayuda a mejorar la relación con los estudiantes sino que crea vínculo entre ellos (Barrio y Fernández, 2010).
Otro aspecto que muchos expertos señalan como uno de los grandes beneficios de su aplicación, confirmado con datos empíricos (Fernández, 2017), es que genera un ambiente de confianza.
Por otra parte reduce la ansiedad (Salavera, Supervía, Jarie y López, 2018) y aporta relajación a los estudiantes (Verdugo, 2002) contribuyendo a que las clases sean más amenas y menos pesadas. Este último aspecto podría tener incidencia en que el humor también favorezca la memorización de los contenidos (Fernández, 2017) y estimule que sean más duraderos (Payo, 2007). En este sentido se ha confirmado que dentro de un mismo discurso se recuerda peor aquello que no ha estado vinculado al humor respecto a aquello que sí lo ha estado (Schmidt, 1994).
Se ha mostrado asimismo un recurso eficaz para que los estudiantes presten una mayor atención {lsen, 2008) aunque, con escasa representación en la muestra de un estudio, también se ha detectado que distrae o que no se sabe medir (Fernández, 2017)
Otro efecto muy beneficioso es que estimula la flexibilidad mental (lsen, 2008). El motivo radica en que la presencia de emociones positivas predice en un momento temporal posterior el pensamiento abierto y flexible, al igual que el pensamiento abierto y flexible también predice afectividad positiva en el futuro (Fredrickson y Joiner, 2002).
La contribución del humor a la comprensión y aprendizaje también ha sido confirmada (Fernández, 2017). Aspecto que también podría tener incidencia en que los resultados académicos de los estudiantes sean mejores (Weems, 2015).
Resulta curioso el resultado de un estudio que señala que el sentido del humor parece estar más presente en los estudiantes masculinos (Castillo, Alvis-Estrada y Cotta, 2014). Quizá haya implicaciones sociológicas en este resultado que convendría explorar con mayor detalle.
2.4. Utilización del humor como recurso docente
El uso del humor parece hacer a los profesores más eficientes. García (2010) señala que cuando los docentes asumen el sentido del humor como un valor en su vida, muestran su lado más amable y se responsabilizan en ofrecer la mejor formación posible del modo más ameno.
Un factor que parece tener incidencia en la aplicación del humor. en entornos académicos es el ambiente social y el contexto cultural en el que se encuentran los alumnos (Castillo, Alvis-Estrada y Cotta, 2014).
También influye la relación del profesor con el grupo porque si los alumnos no sienten afecto por su docente todo lo que venga de él, aunque sea el mejor chiste del mundo, será rechazado (Guitart, 2007).
Para que la aplicación del humor sea exitosa el docente debe tener interés en usar el humor, disfrutarlo y creer que esta herramienta favorecerá el aprendizaje. La meta del profesor que usa el humor como un recurso didáctico no es la de convertirse en comediante, sino en mediar pedagógicamente a través del humor (Guitart, 2007).
Con proximidad a lo indicado anteriormente el humor será eficaz si está destinado a poner un punto en relieve. Asimismo debe ser pertinente para la ocasión y el ámbito en el que se está trabajando. Ha de tener reservado y previsto un tiempo y un momento (Guitart, 2007).
Entre los muchos formatos que se pueden utilizar para enseñar con humor detectados en la revisión bibliográfica se encuentran los carteles, las películas, las presentaciones audiovisuales, los chistes, las analogías, las viñetas, los comentarios graciosos, las anécdotas divertidas, las bromas, los relatos de la propia vida del profesor, etc.
3. METODOLOGÍA
3.1. Objetivos
El objetivo principal de esta investigación exploratoria es descubrir posibles aplicaciones del humor en el aula no contempladas habitualmente a través de la visión de los alumnos. Se basa en dar una vuelta a la concepción de enseñanza en la que el educador es el único que piensa y aporta la metodología más adecuada para su clase. En este caso se busca que diferentes alumnos den su visión de cómo hacer unas clases más entretenidas y orientadas a su atención y motivación aproximándonos a un escenario imaginario ideal.
3.2. Participantes
Diez alumnos universitarios de los grados de Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad. La selección de esta muestra para los objetivos de la investigación ha estado motivada por la extensa experiencia vital del alumno en el pupitre.
3.3. Técnicas de investigación
Inicialmente hemos realizado una revisión documental en dos repositorios de acceso abierto (Dialnet y Google Scholar) sobre el humor en la educación o docencia en general. Las etiquetas de búsqueda utilizadas para localizar trabajos relevantes han sido: "humor y educación", "humor en educación", "humor en docencia" y "humor didáctico".
Posteriormente hemos utilizado la entrevista en profundidad. Se trata de "una conversación con una finalidad" (Albert, 2007: 242) organizada mediante la formulación y la respuesta a una serie de preguntas.
Su resultado es el conjunto de lo que los entrevistadores y entrevistados manifiestan. Como señala González (1997: 163) la entrevista "hay que conseguirla", por lo que su éxito depende de la creación de un entorno favorable en el que se genere un clima de empatía con el entrevistado a través de una comunicación fluida dirigida hacia los fines del estudio (Albert, 2007). Dentro de los diversos tipos de entrevista hemos adoptado la modalidad estructurada. Permite la aplicación de un guion idéntico y formulado en el mismo orden en todos los casos a través de preguntas abiertas (Corbeta, 2003).
El guion utilizado en las entrevistas desarrollada en el estudio ha sido el siguiente: Explicación inicial sobre la participación del alumno en una acción de innovación docente. Preguntas introductorias: ¿Qué es lo que menos te gusta de tus clases? ¿Disfrutas tus clases? ¿Cómo tendrían que ser las clases para que fueran más divertidas?
¿Aprenderías en esas clases? ¿Por qué? Preguntas sobre cómo vivencian el humor los alumnos: ¿Te consideras una persona con sentido del humor? ¿Y tus compañeros? ¿Consideras que el humor gusta a todos los alumnos? Explica tu respuesta.
¿Qué consideras que un alumno no debería tomarse con humor? ¿ Y qué sí ? Preguntas sobre el efecto del humor de acuerdo a su experiencia: ¿Cuáles son los beneficios de comunicarse con humor con tus compañeros? ¿Qué crees que provoca el humor? ¿Qué experimentan quienes participan en el acto comunicativo cuando el humor está presente? ¿ Y a medio o largo plazo hay otros efectos? Siendo utópicos, ¿cuál sería el efecto ideal que podrías pedirle al humor? Preguntas sobre el humor como metodología de enseñanza-aprendizaje: ¿Consideras que es mejor enseñar con o sin humor? ¿Por qué? ¿Si hubiera más humor en las clases asistirías más motivado? Justifica tu respuesta. ¿Qué tendría que pasar en clase para que te rieras más mientras aprendes? ¿Qué recomendaciones harías a los profesores para que utilizaran el humor de manera eficaz en el aula? Dime al menos 3 recomendaciones. Si tú fueras el profesor y tuvieras completa libertad para hacer lo que quisieras, ¿añadirías algo más?
Preguntas sobre los rasgos de los profesores divertidos: ¿ Tienes o has tenido profesores divertidos? Desde tu punto de vista, ¿cuáles son los rasgos que comparten los profesores divertidos? ¿El prototipo de profesor ideal en este sentido tendría algún otro rasgo? ¿Se pueden trabajar esos rasgos? En otras palabras, ¿los profesores pueden aprender a tener más humor? En caso afirmativo, ¿qué les recomendarías que hicieran para desarrollar esa aptitud? Dime al menos 2 recomendaciones. ¿Alguna más?
Preguntas sobre la institución educativa que promueve la enseñanza con humor: ¿La universidad en la que estudias estimula que se enseñe con humor? ¿Qué tendría que cambiar esta universidad, a nivel institucional, para que el humor estuviera más presente como metodología de aprendizaje en el aula? ¿Cómo sería la universidad a la que irías a clase con la mayor disposición posible para reírte y aprender en el aula? Dime al menos 3 rasgos.
Cierre: "Te rogamos que no comentes la temática del estudio ni las preguntas con algún otro participante en el estudio con la entrevista pendiente. Gracias por tu participación en la investigación".
4. RESULTADOS Y CONCLUSIONES
4.1. Consideraciones introductorias
En relación con las cuestiones iniciales los alumnos han indicado que, en general, disfrutan las clases. Un estudiante también ha señalado que le agrada el intercambio con los profesores: "A mí me gusta mucho que en clase al profesor le guste saber la opinión de los alumnos y viceversa, a mí eso me gusta".
No obstante plantean diversas alternativas para incrementar el nivel del disfrute en el aula.
Varios son los estudiantes que señalan que la diversión sería mayor si las clases fueran más participativas para que los alumnos se sientan "activos" porque, como argumenta un estudiante, "aprendes más". En relación con esta propuesta también se indican otras como que las clases sean "más dinámicas", que permitan "hacer más trabajo en grupo", que haya "más intervención", que haya más juego "Kahoot!" y que los contenidos sean más aplicados y específicos. Desde un prima diferente también se declara que contribuiría al disfrute en las clases que "algunos profesores se las preparen mejor o no divaguen tanto". Los alumnos consideran que en este tipo de clases aprenderían más. Para "memorizar los conceptos", señala un estudiante, "igual no tanto, pero yo creo que ayuda mucho a entender" e incluso "es probable que se te queden más a largo plazo". Entre otras razones porque "la mejor manera de aprender algo es hablarlo con alguien" o porque "cuanta más práctica haces o cuanto más pones en práctica la teoría que has dado, yo creo que se fijan mejor los conceptos". Apuntan también aspectos motivacionales: "estás más enganchado, más motivado para estudiar" o "me interesaría más".
4.2. Cómo vivencian el humor los alumnos
Son escasos los alumnos que declaran que el humor le sienta bien a todo el mundo: "creo que en general sí que sienta bien el humor" o "a la gran mayoría sí". Casi todos los estudiantes consideran que no se puede generalizar porque "cada persona es un mundo" y depende "mucho de la forma de pensar de cada uno".
Un aspecto que incide en que guste o no el humor tiene que ver con el tipo de humor del que se trate o la temática que aborde. Así se indica que "hay humores que no" o que "depende de qué humor", o que es adecuado "mientras no se toquen ciertos temas que puedan herir determinadas sensibilidades". Aunque también se declara que "con mis amigos más íntimos, hay chistes muy negros de los que yo sí que me puedo reír".
Los estudiantes consideran que hay temas serios que no deben tratarse con humor: "como política, religión, economía ... que son complicados", "violencia de género y violaciones", el "terrorismo", "la violencia" en términos generales o cualquier "tema serio como el 11 M" . Otro temática rechazada tiene que ver con los "insultos hacia tu persona" o "las vejaciones o algo por el estilo. También declaran cuestiones vinculadas con sus responsabilidades o sus relaciones: "cuando nos acercamos a los exámenes", "las notas" o "algún problema que tenga algún compañero". Aunque también reconocen que en ocasiones optan por el humor cuando no es recomendable como ocurre en "algunas asignaturas que igual el profesor es un poco más blando y cuando te da la mano le coges el brazo".
Por contra señalan que sí hay que tomar con humor las dificultades académicas como "los exámenes y el estar agobiado", los "ejemplos que ponen a veces los profesores ( ... ) hay que tomárselos un poco con humor para entender lo que están diciendo sin no sentirse ofendido", las correcciones porque "no tienes errores, tienes lecciones" o las prácticas en asignaturas en las "sacas tu lado más creativo". Otros hablan de la convivencia: "las típicas bromas que haces sin mala idea o cuando ya tienes confianza''. Alguno trata con humor cosas que a otros les molesta como "todo lo que tiene que ver con la política". Y otros van más lejos indicando que "en realidad todo.( ... ) Creo que hoy en día nos tomamos demasiado en serio todo y estamos, en general, muy a la defensiva con todo".
4.3. Efectos del humor según los alumnos
Los beneficios, según los estudiantes, de utilizar el humor son que uno está "más relajado" y es mucho "más espontáneo en las conversaciones" llegando a "fluir". Ademas "tu predisposición a escuchar es mayor".
Respecto a las relaciones personales "al principio de una relación ( ... ) te hace integrante en el grupo. Y luego ( ... ) el sentirte parte de un grupo y no estar sólo ( ... ), tener la opción de estar con gente que hay buen rollo, lo cual además te ayuda a querer venir a clase". Además permite "afianzar" la confianza previa que hay entre las personas, generando "buen rollo" y favoreciendo que el grupo funcione mejor. Uno de los estudiantes señala uno de los posibles motivos de estos efectos: "cuando decimos las cosas con humor es como que nos acercamos mucho más a las personas a las que nos estamos dirigiendo", como que "tienes más en cuenta lo que le pasa a otra persona".
A medio y largo plazo también consideran que la utilización del humor tiene beneficios. "La gente se relaciona más y se forjan mejores amistades", algo que también se refleja en el "compañerismo". Se genera, apuntan, un nivel de complicidad incluso con el profesor que "hace que quieras estar más atento" y una "conciencia de grupo" que permite que, pasado el tiempo, "tengas buenos recuerdos" (como le sucede a un estudiante con sus amigos del colegio). Además .también hay incidencia en los resultados porque los grupos "tienden a ser menos tóxicos, a prosperar un poco, porque si estás en un grupo en el que no hay humor todo es seriedad. Y llega un momento en el que ese grupo está abocado al fracaso. ( ...) Ayuda ( ... ) a que el grupo perdure" y al "buen trabajo".
Si los efectos del humor pudieran ser mejorables le pedirían "que no tuviese barreras" y "que nadie se moleste o que nadie se sienta ofendido u ofendida". También que permitiera quitar "todo lo que es la competitividad". Que favoreciera que "la gente quisiera aprender". Y, además , que "a todo el mundo le produjese lo mismo". Bien pudiera ser "alegría" o "felicidad".
4.4. Humor como metodología de enseñanza aprendizaje
Los estudiantes consideran que es mejor enseñar con humor porque "crea un ambiente más relajado". En este sentido suaviza "un poco esa jerarquía profesor-alumno ( ... ) respetando que es tu profesor y no es tu colega. Yo creo que aprendes mejor porque estás como más predispuesto a escuchar a esa persona y no simplemente a oír lo que está contando". Consideran que este es el motivo por el que "una asignatura que es muy seria, muy densa, no acaba de gustar. Vas un poco por obligación. Pero si sabes que vas a ir a una clase en la que te lo vas a pasar bien pues yo creo que te incita". Que el profesor, a través del humor, conecte más con los alumno facilita "más asistencia, más ganas de estudiar, más motivación, y, por consiguiente, mejores notas".
De todos modos también endienten que ha de haber "cierto límite" porque "depende mucho de la situación". Uno de los estudiantes se anima a ofrecer una pauta: "con humor cuando es necesario y sin humor cuando es algo serio que debes aprender".
También es considerado por los estudiantes que si hubiera más humor en las clases asistirían más motivados porque "no se te harían tan monótonas" o "aburridas". Te darían más "pie a participar" porque asistirías con "otra filosofía; en plan a ver qué broma sale hoy". De todos modos "la clave es el aprendizaje. Si te lo hacen con humor, un punto a mayores". Un alumno ilustra esta recomendación del siguiente modo: "no es lo mismo cuando un profesor te lee unos apuntes a que te lo cuente con una
historia que, encima, te hace reír".
Para pasárselo aún mejor mientras aprenden los estudiantes proponen que se incremente la interacción con los alumnos porque "al final el humor surge ahí solo". Y hacer "cosas prácticas, como un debate, un vídeo, una película ... ( ... ) que te obligan a tener interacción con la clase. Yo creo que al final el humor surge sólo de ahí". También sugieren que el profesor lo lleve de una forma "más distendida" aunque señalan que la aplicación del humor en la docencia depende mucho del carácter de cada profesor: "No puedes pedir a una persona que es seria que de repente se ponga a soltar chascarrillos porque se va a notar que es forzado y va a quedar raro. ( ... ) Que hay profesores a los que les sale mucho más fácil que a otros, e incluso a la hora de interactuar con los alumnos".
A los alumnos también se les ha preguntado por recomendaciones específicas para utilizar el humor en la clase con eficacia. Señalan que es importante "no ir de guays ( ... ) porque al final lo que haces es perder la seriedad que tiene una materia". Declaran que "es algo que tiene que salir de forma natural, que va en el carácter de cada persona y que forzarlo no sirve de nada porque se nota". En cualquier caso, tengan el carácter que tengan los profesores, es importante que vengan con "bueno humor" dejando sus problemas "fuera del aula". También sugieren que aporten "ejemplos graciosos", utilicen una metodología lúdica, cuenten "anécdotas de su vida laboral" y soliciten trabajos en los que pueda caber "un concepto más humorístico". No obstante siempre aplicando el humor "con medida, no frecuentemente".
Si ellos fueran los profesores y tuvieran plena libertad de elección incluirían el dominio de la actualidad vinculada con cada asignatura, la participación en las clases, más actividad fuera de la universidad y una relación mas cercana. En relación con este último aspecto señalan: "fuera del aula igual tener una relación como amigable" y aprovechar los espacios comunes como la cafetería "donde vemos a muchos de nuestros profesores" y es posible vivir "un clima más de humor, más distendido;( ...) es casi más importante que lo que es en la clase porque te hace tener una mejor visión de lo que es el profesor como persona".
4.5. Rasgos de los profesores divertidos
Un aspecto central del estudio es conocer cuáles son los rasgos que, a su juicio, tienen los profesores divertidos. A este respecto indican que son más jóvenes, "en general", porque "la edad facilita mucho el ser más cercanos contigo. También señalan que "los que han sido más bromistas son los que mayor control tienen de su asignatura". Y que "además de crear buen rollo con los alumnos", algo "qué hace que los alumnos quieran ir a clase", "tienen una visión como más abierta de la asignatura que imparten" y "del mundo en general" sin ser personas "cuadradas". También declaran que "generan mucho debate en el aula", que "les gustan los alumnos, "tienen pasión por lo que están haciendo, ( ... ) enseñar" y son "alegres".
El prototipo de profesor en este sentido sería "accesible", "creativo, "que explicase bien", "muy cercano", alguien que se "salga un poco de los formalismos" y esté más relajado, además de "muy respetado en el aula porque si quieres utilizar el humor no puedes ser un profesor al que se tomen más a la ligera".
Para trabajar los rasgos señalados los alumnos recomiendan a los profesores ser "más abiertos" y hablar con los compañeros para "ver qué les funciona a unos y a otros". También consideran que es muy importante "comprender la cultura joven actual" o "estar informado de lo que les interesa en cada momento a los estudiantes" para estimular su comprensión y la conexión con ellos. Otra sugerencia que proponen es que los profesores se imagen que están con su "grupo de amigos. No hasta ese punto pero no estar siempre pensando que estoy dando una clase a unos alumnos". .
También proponen que los alumnos y los profesores hagan "actividades juntos" como una excursión, que los profesores "les escuchen" y hablen "de vez cuando con ellos" y cursos de "motivación o de creatividad". Sugieren que el nivel de desarrollo de estas dos últimas cualidades sea evaluado en las encuestas docentes.
4.6. Consideraciones institucionales para promover la enseñanza con humor
Respecto a sugerencias institucionales en los centros universitarios para que el humor estuviera más presente como metodología de aprendizaje en el aula indican que es difícil porque "es algo que nos viene desde que empezamos desde pequeñitos en el colegio. Es la forma en que vemos profesor-alumno y es esa dualidad en la que ya estás educado desde pequeño. Y yo creo que para romperlo habría que romperlo desde que somos muy pequeñitos".
No obstante sugieren que los entornos académicos propongan acciones "que les integren" haciendo "algo por la universidad". Para que "no dé la sensación de que venimos aquí, estudiamos y nos vamos a casa, como si esto fuese un 'supermercado del conocimiento'". En relación con esta idea también sugieren "dar un poquito más de libertad a los alumnos. En plan aceptar más sugerencias" incluso pudiéndose comunicar directamente.
Otra propuesta que realizan es "impulsar una cultura docente" en la que se fomente lo práctico y "que los profesores trabajen conjuntamente. Que antes de empezar el curso tuvieran una estrategia definida entre ciertas asignaturas que se pueden juntar y ellos trabajasen conjuntamente. Igual encontrarían un hilo conductor entre éstas y les motivaría más".
Si tuvieran libertad para que su universidad soñada fuera real también proponen que "desde el primer momento" no seas "un número de matrícula". También que en las clases no hubiese filas de modo que se desarrollasen en "una especie de círculo en el que todo el mundo ve a todo el mundo. Que fuera un sitio "muy informatizado" donde "haya herramientas que es imposible que encuentres en tu casa". Además queel profesor sea como un guía. Y que haya "mucha variedad, tanto de profesores con mentalidades distintas, con asignaturas muy variadas y con compañeros también muy variados, porque al final la diversidad también crea debates muy ricos".
Otra sugerencia es que las universidades estuvieran situadas en un "espacio verde" con las "facultades juntas" en "espacios abiertos". Y a ser posible con colores para que "apetezca más estar en clase".
También se propone que "todos los profesores tuviesen experiencia laboral", que "se lo tomen con calma" para que no todo "sea estudiar", que los alumnos 9demás de los profesores también "vengan con ganas a clase" y que haya "chuches" en las entradas de las aulas.
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EL HUMOR EN LA DOCENCIA UNIVERSITARIA: RECOMENDACIONES DEL ALUMNO AL
PROFESOR Óscar Díaz Chica, Diana Santos Fernández, Matías López Iglesia
2019, McGraw Hill
Este capítulo pertenece al libro:
CONTENIDOS AUDIOVISUALES, NARRATIVAS Y ALFABETIZACION MEDIATICA
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Editores: José María Muntané y Cristina Sánchez Director General España y Portugal: Álvaro García
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EL HUMOR EN LA DOCENCIA UNIVERSITARIA: RECOMENDACIONES DEL ALUMNO AL
PROFESOR áscar Díaz Chica Universidad Europea Miguel de Cervantes
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Matías López Iglesias Universidad Europea Miguel de Cervantes mlopez@uemc.es
(Cortesía: Francisco Puñal Suárez)
"Crear, pensar y vivir con humor".