Llevo haciendo humor gráfico desde 1996. Publiqué dos viñetas diarias en La Voz de Galicia, trabajé durante 12 años en El Jueves, la revista que sale los miércoles, edité la revista RETRANCA de 2007 a 2012...
y actualmente publico mi viñeta, A SILVEIRA, todos los días en El Correo Gallego.
Es mi profesión y la considero una parte fundamental del periodismo. Me siento muy orgulloso de pertenecer a este gremio.
Los humoristas gráficos, al igual que los columnistas, realizan un análisis diario de las principales noticias desde una perspectiva crítica para invitar a la reflexión a los lectores. El objetivo de una viñeta humorística no siempre es hacer reír, aunque también es una de sus funciones, y la considero muy importante, porque el humor nos ayuda a comprender el mundo de una forma menos dramática.
El trabajo de un humorista siempre se desarrolla en condiciones laborales complejas. La gran mayoría de nosotros no tenemos contratos, somos autónomos, no tenemos horario fijo porque nuestro trabajo depende de la actualidad, hacemos las viñetas todos los días de lunes a lunes y no tenemos vacaciones, porque el periódico se publica todo el año (excepto Navidad, 1 de enero y Sábado Santo, cuando no hay periódicos).
Personalmente, intento que mi trabajo humorístico sea también una obra pictórica, para lograr un resultado con la misma calidad que un dibujo para un libro o una tira cómica. Es una decisión personal. Hay otros autores que optan por un dibujo más sintético y minimalista (nótese que esto no significa que esté menos trabajado; cuantas menos líneas tenga un buen dibujo, más complejo fue su elaboración).
Menciono todo esto porque mi profesión lleva años al borde de la extinción. Cada vez hay menos humoristas en la prensa escrita y, con la llegada de la IA generativa, empezamos a observar con preocupación cómo los medios se llenan de imágenes creadas por IA, sin alma, sin estilos definidos y con una absoluta falta de criterio a la hora de ilustrar o abordar ciertos temas.
Es muy triste ver cómo el sindicato y las asociaciones de periodistas no hacen nada para frenar esta pérdida de calidad en un sector de la prensa escrita que, precisamente, atrae y fideliza a los lectores. Los dibujantes, humoristas y fotógrafos deberían estar protegidos de este uso negativo de la IA, que además viola los derechos de autor. Porque los próximos serán periodistas, contables, funcionarios...
La tecnología es buena siempre que no se utilice de forma inconsciente y poco ética.
Escribo esto hoy porque me duele el alma al ver cómo la calidad gráfica de los periódicos está cayendo en picado y cómo ya existen medios que publican «caricaturas» generadas por IA e ilustran textos periodísticos con fotos e imágenes de bajísima calidad, sin ningún mensaje ni interés artístico o informativo, porque la IA las genera GRATIS y rapidísimo… Me gusta leer a El Roto, Riki Blanco, Xaquín Marín Formoso, O Carrabouxo, (David y Carlos) Pinto y Chinto, Luis Dávila, SIRO, Pepe Carreiro, Gogue, Gallego y Rey, Ricardo, Bernardo Vergara, Iñaqui&Frenchi, Manel Fontdevila, José Rubio Malagón, Asier y Javier, Flavita Banana, Ferrán, Idígoras y Pachi, Mauro Entrialgo, Peridis, los compañeros de El Jueves y muchos otros.
Sin ellos, el mundo en el que vivimos sería, sin duda, mucho más gris.
Editores de periódicos: no publiquen imágenes generadas por IA. No solo roban el trabajo de sus creadores, sino que también le quitan el interés al contenido de los propios periódicos. Cuidemos esta hermosa profesión.
Kiko da Silva
"Crear, pensar y vivir con humor".