El artista y caricaturista ruso Semyon Skrepetsky, también conocido como Simon Skrepetski, fue abatido en plena calle el lunes 15 de junio en Biala Podlaska en el este de Polonia, cerca de la frontera con Bielorrusia.
Exiliado en Polonia desde 2021, utilizó sus caricaturas para criticar a autócratas como Putin, el líder bielorruso Alexander Lukashenko y el líder checheno Ramzan Kadyrov. Horas antes de su muerte, publicó en su cuenta de Telegram los mensajes amenazantes que había estado recibiendo.
El periódico alemán Der Spiegel informa que participó en una manifestación frente a la embajada rusa en Berlín tres días antes de su muerte. Un video de esta acción, publicado por Semyon Skrepetsky en Facebook, lo muestra sosteniendo un cuadro que caricaturiza a Stalin y Putin, y arrojando una bandera rusa a la basura.
Se ha iniciado una investigación para determinar las circunstancias de lo que parece ser un asesinato selectivo y que podría formar parte de una represión transnacional. Según los informes, dos ciudadanos bielorrusos han sido arrestados.
La organización Cartooning for Peace exige una investigación exhaustiva sobre las circunstancias que rodearon la muerte de Semyon Skreptsky, cuyo trágico final refleja el precio que nadie debería pagar por criticar a un autócrata.
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